domingo, 8 de enero de 2012

ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO PARA EL VOLEIBOL

El voleibol es un deporte colectivo en el que se enfrentan dos equipos de 6 jugadores en un espacio delimitado y separado por una red. El objetivo es enviar el balón por encima de la red al campo contrario e impedir que caiga en el propio.
El voleibol es un deporte que se caracteriza por un elevado número de saltos. Los esfuerzos en voleibol son cortos (6-10 segundos), pero especialmente intensos. Es un deporte explosivo en el que se realizan acciones acíclicas y deben ser llevadas a cabo a una elevada velocidad durante un periodo de tiempo indeterminado. El jugador de voleibol debe desarrollar la fuerza, fundamental para el éxito en la ejecución del remate y el bloqueo; la velocidad, necesaria para los desplazamientos que se realizan en el juego; la movilidad básica en la realización de movimientos amplios, y en la fase preparatoria de la ejecución de los gestos técnicos; la resistencia, esencial para mantenerse jugando por un tiempo de entre una hora hasta dos horas y no disminuir el rendimiento del juego y las capacidades coordinativas.
El entrenamiento de fuerza debe ir encaminado al fortalecimiento de los grupos musculares que son los que intervienen directamente. Sin embargo es preciso observar y contemplar otra serie de grupos musculares objeto de la Preparación Física General. Estos grupos no actúan como agonistas en las acciones específicas del juego, no obstante, un mayor fortalecimiento en ellos colaborará a que los grupos musculares protagonistas consigan mayores resultados (Egger, J.P. 1999).
Los grupos musculares principales a los que debemos orientar la preparación física son los siguientes: tibial anterior, gemelos, soleo, abdominales, lumbares, flexores de muñeca, cuádriceps, trapecio, bíceps femoral, redondo mayor, aductor mayor, deltoides, glúteo mayor, pectoral, psoasilíaco, oblicuo externo, dorsal ancho, bíceps, tríceps, tensor de la fascia lata, isquiotibial, sartorio, serrato mayor y redondo mayor (Thibodeau.G .A 2008).
Para comenzar con el trabajo de fuerza trabajaremos primeramente la fuerza básica con el fin de adquirir una buena base para un posterior trabajo de fuerza máxima. Una vez realizado el trabajo de fuerza máxima (H.P. y C.I.), pasaremos a la fase de educar esa fuerza con cargas ligeras (50%-70%) y ritmo de ejecución veloz. Así conseguiremos un buena F.Resistencia, F. velocidad y F. explosiva, para poder trabajar ya finalmente la F.Especifica. En este apartado trabajaremos la fuerza elástico explosiva y la fuerza reactivo elástico explosiva. Los grupos musculares hacia los que ha de ir encaminado el trabajo son hacia los específicos del voleibol. Una vez obtenida esta base comenzaremos con el trabajo de las distintas fuerzas del periodo competitivo con cargas de entre el 30% y el 40% mediante gomas, balones medicinales, pliometría,… Seguiremos una progresión para poder trabajar la fuerza elástico explosiva (F.E.E.), algo que adquiere gran importancia sobre todo en los miembros inferiores (en las piernas para realizar los saltos). La trabajaremos con saltos sin contramovimiento, saltos con contramovimiento,…
Aunque el Voleibol tiene un carácter ilimitado con una duración del partido a veces demasiado elevada (2 - 3 horas), no podemos hablar de grandes requerimientos con respecto al sistema cardiopulmonar. La causa de ello es la gran cantidad de intervalos existentes en el juego: a cada 10 - 12 segundos de trabajo suele suceder un intervalo aproximadamente de 20 segundos de duración (Merino León J.M. 1996). En este sentido el problema principal radica en que, a lo largo del partido, el jugador sea capaz de seguir desarrollando al máximo los índices de fuerza explosiva que son capaces de conseguir al comienzo.
En el Voleibol es necesario el desarrollo de la resistencia general o básica teniendo en cuenta que el nivel de intensidad, velocidad y explosividad que requiere el juego deben mantenerse durante un periodo bastante largo de tiempo y porque es imprescindible una resistencia básica buena para un trabajo de resistencia específica posterior. Así en el nivel básico trabajaremos el aeróbico ligero y el aeróbico medio. Para esto realizaremos circuitos, juegos… (Rodríguez Ruiz, D.)
En el nivel específico, comenzaremos a trabajar todos los contenidos de este, aeróbico intenso y capacidad láctica sobre todo (Esper A. 2001); estos contenidos los trabajaremos con desplazamientos, circuitos,… Por último para finalizar en el nivel competitivo trabajaremos la resistencia competitiva, esto es trabajar la resistencia de forma más específica posible con: desplazamientos, circuitos, o con situaciones de juego por ejemplo (Moras, G. 1994).
Las grandes aceleraciones producidas en el desarrollo del juego precisan altos índices de velocidad de reacción. Así en el nivel básico, trabajaremos velocidad desplazamiento y anaeróbico aláctica, mediante ejercicios de atención, imitación y persecución entre otros. El objetivo es conseguir una velocidad “base” para poder trabajar luego la velocidad especifica del gesto y ejecución. En el nivel específico trabajaremos la velocidad de reacción, velocidad gestual y la resistencia a la velocidad; tanto por medio de desplazamientos, salidas, etc. Y por último a nivel competitivo trabajaremos la velocidad en situaciones reales de la forma más específica posible, situaciones de juego (Iglesia Cunarro, F.A. 1994).
Respecto a la flexibilidad serán el mantenimiento de las amplitudes articulares que la hipertrofia muscular y el equilibrio agonista-antagonista crea, y por supuesto el evitar lesiones. Determinados gestos concretos como la defensa o el ataque se deterioraron cuando limites hipertrofiaos musculares impiden al jugador flexo-extensiones del tren inferior, tronco o tren superior.


BIBLIOGRAFIA

Egger, J.P., Astrua M., Padullés J.M. “Valoración y programación personalizada del entrenamiento de fuerza” R.E.D. tomo 9, nº3. 1999.

Esper A. “El entrenamiento de la potencia aeróbica en el voleibol”. Educación Física y Deportes, Revista Digital. Buenos Aires, año 7 nº42. Dic 2001.

Merino León J.M. “Algunas consideraciones fisiológicas sobre la resistencia aeróbica en Voleibol”. Boletín técnico de entrenadores 1996.

Rodríguez Ruiz, D.”Entrenamiento de la resistencia en voleibol” R.E.D. tomo 11, nº 4.

Thibodeau.G .A, Patton. K. T. Anatomía y Fisiología. Harcourt. 2008

Iglesia Cunarro, F.A. Análisis de l esfuerzo en voleibol: final liga mundial’92. Revista de entrenamiento deportivo. num 3.pag 25-29. 1993.

Moras, G. La preparación integral del voleibol. 1000 ejercicios y juegos. Paidotribo. Colección deportes.1994.

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿QUE SON, PARA QUE SIRVEN Y QUE BENEFICIOS NOS PUEDEN APORTAR LOS MATERIALES INESTABLES? BOZU, FITBALL…





Equipamiento diseñado específicamente para el mantenimiento o mejora de la condición física, basado en una forma que produce situaciones de desequilibrio, a través de la necesidad del reequilibrio del cuerpo.
Si se realizan ejercicios correctamente, con una adecuada supervisión y control, proporcionan ejercicios con mayor actividad muscular, esto es, hace que trabajemos más músculos durante la actividad por la necesidad de mantener el equilibrio, incrementando el gasto calórico y realizando una actividad más completa.
En la mayoría de los casos el equilibrio se debe de mantener con los músculos del tronco, abdominales y lumbares, por lo que estos ejercicios activaran en mayor medida la musculatura del tronco.
¿Por qué activar menos músculos de los que podemos activar realizando un ejercicio?

jueves, 3 de noviembre de 2011

TODO EL MUNDO PUEDE SER ENTRENADOR?

TODO EL MUNDO SABE DIRIGIR UN ENTRENAMIENTO?

HAGASE ENTRENADOR PERSONAL EN 30 HORAS…

Al igual que soy de la opinión de que solamente la obtención de un título no garantiza una adecuada formación para realizar un trabajo, también creo que está titulación nos aporta una base con la cual lo podremos desempeñar de mejor forma que alguien que no la tenga.
Por todos es valorada la formación de una persona cuando acudimos a ella, y más en el caso de temas relacionados con la salud: médicos, dentistas, fisioterapeutas… Pero parece que en el ámbito de la actividad física no ocurre lo mismo.
Hoy en día podemos encontrar monitores en el sector de la actividad física con formación muy diversa, desde ninguna, bastante frecuente, exdeportistas con una formación limitada, hasta Licenciados en Educación Física. Sin entrar a valorar quien lo hace mejor o peor, lo que sí creo conveniente es que se debiera exigir una formación mínima y se regulara quien, donde, como y con que identificación se van a realizar todas estas actividades, para que los usuarios y clientes sepan el tipo de ayuda que pueden recibir y que cualificación tiene la persona que le está aconsejando-entrenando.
Al igual que en un hospital todos los trabajadores tienen su función específica e imprescindible, desde la limpieza hasta el diagnostico de enfermedades, en una instalación deportiva ocurre lo mismo con la excepción de que puede estar diagnosticando el personal de limpieza.
Aunque se anuncian ideas y existen intenciones legales de cambio, exigiendo una titulación mínima para poder trabajar en una instalación deportiva, solo espero que ese cambio se dé pronto para que así mejore el servicio que damos los profesionales de este sector.

lunes, 31 de octubre de 2011

ENTRENAMIENTO FÍSICO PARA EL PÁDEL

Muchas veces pensamos que los profesionales de deportes como el pádel, están todo el día con la pala en la mano y la única forma de entrenamiento que emplean es la del juego. Pero no solo del toque vive el padelista, para pegar más fuerte, para saltar más alto, para moverte más rápido hay que hacer un gran esfuerzo físico, entre otras cosas, un buen entrenamiento con pesas adecuado para el deporte del pádel.

El entrenamiento de la técnica en el pádel es muy importante pero aunque los jugadores de pádel poseen un alto nivel técnico en general, lo que decide muchas veces el partido es la forma física: con qué nivel de cansancio llegan al tercer set, que velocidad es capaz de dar a la pelota el jugador... Además, existen otras razones por las que es importante entrenarse físicamente (Balquinta, G.):

•Prevé lesiones, ya que entrenarse solo técnicamente produce descompensaciones musculares, que con un entrenamiento físico general de reforzamiento tendino-ligamentoso y muscular, no ocurre y a su vez prolonga la vida útil del deportista.
•Al que se inicia le facilita el aprendizaje y la asimilación técnica del movimiento.
•Se mejoran las partes débiles del jugador. Es muy normal tener un jugador descompensado muscularmente, quien será proclive a lesionarse. Las cadenas musculares anteriores y posteriores deben estar compensadas y es difícil encontrar un jugador completo físicamente.
•Se alarga la vida deportiva del jugador estando más años rindiendo.
•Desarrolla al máximo las capacidades motoras del jugador: fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad como así también las cualidades del deportista, coordinación, agilidad y equilibrio dinámico. Por último desarrolla las cualidades específicas del deporte la fuerza máxima, la velocidad de reacción, la fuerza explosiva, la flexibilidad general, la resistencia a la fuerza explosiva, etc...
•Da seguridad y confianza en uno mismo, sabes que tus fuerzas no te van a abandonar. Entrenarse físicamente es prepararse psicológicamente.

Al igual que en las anteriores actividades físicas, en esta también se debe de realizar una periodo de trabajo de fuerza básica, para después trabajar la fuerza específica que requiera el pádel. Un entrenamiento general podría ser, realizar 2-3 veces por semana, 3series de 10 repeticiones con descansos de 30segundos al 75-80% de 1Rmax en los siguientes ejercicios:
1.Abdominales isométrico paralelo al suelo
2.Lumbares isométrico en banco de lumbares
3.Sentadilla, peso adelante
4.Press de banca
5.Extensiones de cuádriceps
6.Tracciones tras nuca con polea alta
7.Press militar

Son dos las manifestaciones de la fuerza más importantes que se deberían trabajar para realizar un completo entrenamiento en el pádel: fuerza explosiva (un salto, un smash…) y fuerza reactiva (cambios de dirección). Aunque se pueden trabajar en el gimnasio, lo más adecuado sería realizar una transferencia del trabajo de este al pádel o directamente trabajar estos contenidos en la pista de forma específica. Para trabajar la fuerza explosiva, deberíamos de entrenar los movimientos del juego en los que se requiera este contenido: saltos, golpeos… Es posible utilizar palas con lastre o de distintas variables para dificultar los ejercicios. Respecto a la fuerza reactiva, hace referencia especialmente a los movimientos tan rápidos que se deben realizar durante un partido de pádel, como: cambios de ritmo, cambios de dirección, golpeos inesperados… y estos mismos deberían ser los ejercicios a realizar. Este aspecto de la fuerza está muy relacionado con el que analizaremos a continuación de velocidad de aceleración y velocidad de frenado.

Es importante trabajar capacidades físicas como la velocidad en deportes que se desarrollan en campos pequeños como el del pádel. Las velocidades a las que se debe dar más importancia en nuestros entrenamientos serán: la velocidad de reacción y velocidad de aceleración y frenado. La primera de las dos es de gran importancia para responder a estímulos que requieren una rápida respuesta como pueden ser una volea o el reaccionar ante una dejada. Para el entrenamiento, buscar la adaptación al cuerpo a que responda de forma distinta ante estímulos varios, por ejemplo: con los ojos cerrados nos lanzan una bola y cuando el que nos lanzó la bola nos de la señal, abrimos los ojos y intentaremos coger la pelota en el aire. Buscar la variedad y usar la imaginación ya que el jugador de pádel no responde ante un solo tipo de estimulo; hay que ser capaces de dar respuesta a situaciones como: desplazamientos de los contarios, movimientos de la pala del contrincante, salidas de la bola en pared… respondiendo de diferente forma en cada caso.

Para el trabajo de la velocidad de aceleración y frenado (y no resistencia a la velocidad) es importante que realizarlo con descansos amplios entre repetición y repetición, para permitir así una recuperación completa o casi completa. Existe la posibilidad de realizar ejercicios partiendo de una posición estática o dinámica, aunque atendiendo a las características de este deporte la posición estática sería de mayor especificidad, al igual que los movimientos de desaceleración y aceleración.
Respecto a las demandas metabólicas del pádel (Balquinta, G.), nos encontramos con un deporte intermitente, predominantemente anaeróbico aláctico y con necesidad de apoyo del sistema aeróbico. El pádel como deporte intermitente implica momentos cortos de esfuerzo con o sin elemento, que rara vez alcanzan intensidades de carrera máxima. Presenta pausas que por lo menos tienen una relación entre 1:1 y 1:2 con respecto al esfuerzo, y que al utilizar el elemento la pausa en general supera este tipo de relación.

Cobra una especial importancia el trabajo de la resistencia aeróbica de forma general, y principalmente en la fase inicial del entrenamiento y/o en la pretemporada, y posteriormente, en las fases siguientes, se dará más importancia al entrenamiento anaeróbico y los entrenamientos de alta intensidad.
Durante el primer mes se utilizan los dos sistemas más sencillos: uniforme corto y uniforme largo. Se toma el tiempo como variable, pero mantendremos el ritmo constante durante todo el ejercicio. El objetivo de este primer mes es entrenar para poder entrenar más y mejor, es decir para poder aumentar la intensidad de los entrenamientos. Por ejemplo: 45min al 70% FCmax realizando carrera continua y cada cierto tiempo unos golpeos con la pala de pádel.

En una segunda fase, se continuan usando las rutinas anteriores e incluimos dos nuevos sistemas, que son el variable corto y el variable largo. En estos nuevos sistemas el ritmo varía entre dos márgenes de intensidad. En este caso el objetivo es la mejora del trabajo aeróbico de manera significativa. Por ejemplo: Alternar movimientos por el campo de pádel al 85% con descansos activos al 60% durante 20minutos.

Algunos autores como (Balquinta, G.) resaltan la importancia de los entrenamientos propioceptivos en el pádel. “La propiocepción alude a la capacidad que tiene el cuerpo humano para detectar el movimiento y la posición de las diferentes articulaciones. Por tanto, el sistema propioceptivo, formado por una serie de receptores nerviosos situados en músculos, articulaciones y ligamentos, es el que nos permite coordinar nuestros movimientos. Si se consigue una buena coordinación del cuerpo, el riesgo de lesión disminuye.”

BIBLIOGRAFÍA

Pádel: entrenamiento físico, www.PadelCenter.com, (Balquinta, G.)
El entrenamiento propioceptivo, www.PadelCenter.com, (Balquinta, G.)